viernes, 23 de abril de 2010

"La Isla Siniestra" de Martin Scorsese

Que hablen de una isla y no pensar automáticamente en Lost, hoy en día, es casi imposible (sobre todo a 4 capítulos del final). Sin embargo, Martin Scorsese adaptó La Isla Siniestra (Shutter Island), novela de Dennis Lehane (Gone, Baby, Gone y Río Místico), le dio, al menos por un rato, otro sentido a la isla y armó una de las sorpresas cinematográficas en lo que va del año.
En esta, el niño mimado de Scorsese, Leonardo DiCaprio, encarna a Teddy Daniels, un comisario que viaja para buscar a una peligrosa paciente que se escapó del hospital psiquiátrico y está suelta por la isla (una especie de Alcatraz psiquiátrica).
Pero desde su llegada, Daniels se encuentra con historias de conspiraciones, intrigas, enigmas y los fantasmas de un pasado tormentoso que empiezan a complicar los intentos por develar el caso. Con lo único que cuenta es con los testimonios de los testigos, que en su mayoría son los internos del hospital y sus delirios, y, como si fuera poco, un fuerte temporal azota la isla y no permite que nadie salga de la misma.
De esta manera, Scorsese arma un thriller psicológico en el que hay que meterse en la cabeza de cada uno de los personajes para intentar descubrir quienes dicen la verdad y quienes mienten, y en el que la realidad y las realidades mentales se mezclan constantemente confundiendo tanto a Daniels como al espectador que tendrá que esperar hasta el último momento para comprender. Y quizás, aún terminada la película, le quede alguna duda.

jueves, 22 de abril de 2010

Las conspiraciones de Alex Jones

Las conspiraciones siempre atraen: grupos reducidos que manejan el mundo, que tienen más poder que los establecidos o conocimientos extraordinarios (a veces incluyendo relaciones extraterrestres), son algunas de las teorías que rondan. Últimamente las ficciones las tomaron como parte casi imprescindible, como el best seller “El Código Da Vinci” (y todos los sub libros que trajo aparejados) y “La Compañía” de Prison Break, por nombrar solo algunos.
En 2007, el periodista Alex Jones sacó End Game (blueprint for global enslavement), un documental en el que intenta demostrar como un grupo de élite, el Grupo Bilderberg, se junta una vez por año para definir el rumbo del mundo. Las reuniones cuentan con cerca de 130 invitados, la mayoría de los cuales son banqueros, expertos de defensa, dueños de la prensa, ministros, realeza, financieros internacionales y líderes políticos de Europa y América del Norte (supuesta lista del 2009).
La teoría principal es la búsqueda de un Nuevo Orden Mundial dominado por esta elite y que culmina con la eliminación del 80 por ciento de la población. Para esto, según Jones, utilizarán métodos que van desde la unificación de América del norte hasta la eugenesia como herramienta para la despoblación mundial.
En el documental el periodista cuenta desde los inicios del grupo, pasando por su relación con el nazismo y las diferentes guerras, e intenta cubrir la reunión de 2007, en la que se puede ver a varios de los participantes de la misma, pero siempre a una distancia prudencial.
De lo que se habla adentro, realmente, poco se sabe. Para los amantes de las conspiraciones, será una panzada de teorías. Para los escépticos, quizás les interese, quizás no. Creer o reventar.


Acá se puede ver:


martes, 20 de abril de 2010

¿Dónde vas?, de Skay Beilinson

¿Dónde vas? es el cuarto disco de Skay Beilinson como solista. En este, el músico emprende un viaje que lo lleva desde Marruecos hasta su propia cabeza, pasando por diferentes estados, sensaciones y climas gracias a la pluma y la guitarra del ex Redondos, cada vez mejor acompañado por Los Seguidores de la Diosa Kali.
El viaje arranca en Fez (“La luna en Fez”) ciudad marroquí en la que pasó una temporada en 2008 y que claramente le dejó su marca (“nosotros vivimos en 2010, ellos están en 1400 y viven bien. En medio de esa austeridad y esa falta de casi todo, tienen un sentido de la vida tan profundo, tan religioso y místico. Son cosas que en Occidente se han perdido. La presencia de la realidad espiritual está de forma permanente; hay mucha religión, mucha tradición”, dijo el año pasado en una nota en La Nación)
El recorrido incluye partes introspectivas, con una declaración de principios (de viaje y de vida) en “En el camino (“Aunque me quisieron adiestrar, nunca me pudieron domesticar”), un paseo por su cabeza en “Aves Migratorias” y “Tarde de lluvia”, para luego regresar a la metrópoli en “Territorio caníbal” (“Nuevos envases de competición, bajo el neón, lucen perfectos. Raras especies para tu colección, son un montón de ofertas. ¡Tal vez yo sea uno más! ¡Solo un cuerpo más... en esta feria!”) y finalizar en el cosmos para describir (y aplaudir) a la humanidad en su conjunto (“Héroes y poetas, magos y profetas, santos, inocentes, somos la humanidad. Crueles, mentirosos, violentos e implacables, tiranos y oprimidos, somos la humanidad” en “Aplausos en el cosmos”), entre algunos de los destinos a los que lleva este viaje.
Con un estilo que recuerda al sonido ricotero y sus riffs característicos (en “Lejos de casa” se pueden confirmar) adornando todo el disco, Skay sigue armando su camino solista. ¿Dónde va? Poco importa. Con lo bien que está haciendo el recorrido basta y sobra.

martes, 13 de abril de 2010

“El ritmo del jardín”, nuevo disco de El Atolón de Funafuti

Ya con su placa anterior, “Pequeños rostros en piezas” (2007), El Atolón de Funafuti anunciaba que lo suyo venía por otro lado. Letras spinetteanas/bunburistas en base rock y con una fuerte presencia de violín y teclado hacían prever algo diferente.
En el reciente “El ritmo del jardín” no solo confirma esa búsqueda sino que demuestran todo su potencial y se perfila como una de las bandas más interesantes de la escena under.
Con un líder, Tino Moroder (apellido digno de Tolkien), que posee las mejores condiciones para un cantante (buena letra, estilo y gran interpretación), y una banda que derrocha virtuosismo en todas sus partes (Martín Irrazábal en guitarra, Marilina Calós en violín, Lucas Herrera Fernández en piano, órgano y rhodes, Nicolás Silva en bajo y Juan Corrao en batería), El Atolón crea un sonido propio que queda perfectamente plasmado en cada tema, en el que juegan con los tiempos, géneros y sonidos de forma magnífica. Basta escuchar “Hotel de los desbocados”, “Rabia” o “Enciéndete para mí” para comprender.

Como resultado “El ritmo...” resume en 13 canciones la buena música que la banda sabe y, sobre todo, le gusta hacer, y deja las puertas abiertas a un futuro promisorio. “Bienvenidos al jardín animal..”

miércoles, 7 de abril de 2010

"Confiá", lo nuevo de Fito Páez

La serie de shows del año pasado junto Coki & the Killer Burritos parecen haber despertado en Fito las ganas de volver a grabar nuevamente con una banda luego de “Rodolfo”, su disco -por excelencia- solista. Para eso se juntó con Eloy Quintana en bajo, Gonzalo Aloras y Coki Debernardi en guitarras, Bolsa González en batería y Eduardo Lyra en percusión (más unos hermosos arreglos de vientos made in New York y Río de Janeiro)
El resultado fue “Confiá”, decimoquinto disco de estudio del rosarino. En este, Páez mezcla momentos geniales con simpleza lírica (salvando las enormes diferencias, ¿The Beatles no hacía algo similar?) y juega con esa doble personalidad que muestra desde la tapa del disco en la que se ve un Fito mirando fijo a un Fito mirándolo de reojo.
Y este desdoblamiento forma parte de todo el disco, tanto para él como para los personajes de sus canciones, como en “Confiá” (“Yo quisiera hablar pero lo que doy es un hombre viendo al norte solo y loco hacia el sur”) o en el funky-popero "M&M", en el que dos chicas demuestran “que las chicas buenas van al cielo, y las malas donde quieran”.
Entre los puntos altos del disco están “Lindo Mambo”, gran canción guitarrera; la melancólica “London Town” (“Yo no creo en volver a empezar. Lo que un día vi no lo veo más”); la rockera/gospel “La ley de la vida” (“Nos hicimos tantas cosas sucias sin razón y fue inevitable, nos rompimos el corazón”); aunque sin dudas la perla del disco es “Desaluz”(“Nadie se queda y al final nadie se va”)En una entrevista con Clarín, a días de que salga “Confía”, Fito dijo: “No me planteo ser original”. Y en el disco queda claro. Es puro Fito. “Si querés escuchá y cantá, y sino bancatelá...”

Video del corte "Tiempo al tiempo":

martes, 6 de abril de 2010