viernes, 23 de septiembre de 2011

"I'm with you", de Red Hot Chili Peppers

"I'm with you", es el nuevo disco de Red Hot Chili Peppers después de 5 años de silencio (sin editar en realidad), y tras una nueva salida de la banda del intermitente John Frusciante. En su lugar ingresó Josh Klinghoffer, un joven multiintrumentista amigo de Frusciante, que tiene en su haber participaciones con Gnarls Barkley, Beck y PJ Harvey, entre otros. Ya los primeros segundos del disco serán una distorsión de la guitarra de Klinghoffer como una bienvenida y presentación a la vez. Sin embargo, los que esperen encontrar a unos nuevo Peppers, que se vayan olvidando. De no ser por el impacto mediático (¿no será mucho?) que tuvo la salida de Frusciante, en lo que respecta al sonido, no hay mayores diferencias, al punto de que muchas de estas canciones se podrían poner en alguno de los últimos discos, y nadie sentiría que están fuera de contexto. Klinghoffer pareciera haber aprendido demasiado del ex guitarrista y (¿a pedido/orden de la banda?) lo pone todo en práctica.
Igualmente, esto no le quita mérito, ni hace menos interesante "I'm with you".
Hace años los Peppers encontraron su camino, y este disco se enmarca dentro del mismo, con la base del tándem asesino que forman Flea y Smith. Basta escuchar los primeros minutos de "Ethiopia" para ver como se entienden, o el final de la gema "Brendan's Death song", para notar como puede una batería tomar el protagonismo de una canción, donde lo importante no es pegar fuerte y mucho, sino lo justo y necesario. Todo esto adornado siempre con la voz de Anthony Kiedis, para el que parece no pasar el tiempo, y que se adapta a todo estilo.
Los puntos que le dan un toque distintivo a esta nueva etapa vendrán en los arreglos de pianos, a cargo de Flea y de Klinghoffer ("Police Station"), con Kiedis en un simil Eminem ("Even you, Brutus?"), con Flea en trompeta ("Did I let you know"), y con unos arreglos electrónicos en un cierre bailable que recuerda (made in Argentina) a las exploraciones babasonicas ("Factory of Faith"). Todo esto mezclado y, sobre todo, adaptado al sonido Peppers, hace que el disco tenga ciertos toques novedosos que, si bien no significan un renacer, demuestran que les quedan varios años de (buena) vida.

viernes, 16 de septiembre de 2011

"La parte de los ángeles", de Iván Noble

En su nuevo disco, "La parte de los ángeles", Iván Noble se estrena en la siempre prolífica faceta del recién separado. Así, al papel del eterno perdedor que tanto le gusta personificar (un perdedor con más victorias que muchos campeones), y que tan bien le queda desde las épocas Caballeras, se le suman nuevas vetas relacionadas con esta etapa: el melancólico ("De un solo lado del colchón"), el nuevo soltero, con algunas dosis machistas ("Si supiera cual es mi vaso"), y el despechado ("El chico de los mandados"), entre otros. Estas nuevas personalidades hacen que el disco transite dentro de un clima nostálgico, con once historias contadas (y cantadas) en primera persona, en un tono confesional.
De esta manera, el ex Caballeros de la Quema sigue explorando el rock cancionero, más cercanos a sus dos primeras placas, con algunos toques funky/jazzeros, de la mano de Mariano Otero que en esta oportunidad, además de ser el productor (había participado en "Dicho y hecho"), se hace cargo de las guitarras.
El disco además cuenta con varios invitados entre los que se destacan Fito Páez en "Parte por parte", canción que parece hecha especialmente para el rosarino, con reminiscencias a su música, Javier Malosetti en "Cuentas claras", y Sebastián Wainraich, que se despacha con uno de sus monólogos en "Ella se muere".
En "La parte de los ángeles", Noble convierte una crisis ("Oportuncrisis", diría Homero) en arte, siempre apoyado en la sólida base que le dan sus letras (por primera vez en su etapa solista, las canciones son todas suyas), con esa mezcla de tanguero/bohemio/rockero/hedonista, y, a pesar de tener algunos puntos flojos, demuestra ser uno de los cantautores más interesantes de la actualidad.

viernes, 9 de septiembre de 2011

"Non Stop", de Dancing Mood

Dancing Mood acaba de editar el disco triple "Non Stop", uno de los proyectos más ambiciosos dentro de la escena local en años (por supuesto siempre viene a la memoria Calamaro en estos casos). Este nuevo material está formado por 46 canciones con las que intentan hacer una reconstrucción histórica del legado Ska mundial, que va de las raíces jamaiquinas hasta las nuevas voces.
Para esto, la big band argentina, además de contar con la participación de la Orquesta Deluxe, que los acompaña desde hace algunos años, invitó a grandes figuras extranjeras y nacionales, de forma tal de hacer más real el recorrido.
Así, en el primero de estos tres discos aparecen, Pauline Black ("Briston & Miami"), cantante de The Selecter y estandarte del 2 Tone; Dennis Bovell ("Chose me"), quién además estuvo a cargo de seleccionar algunos cantantes para la lista de temas elegida por Hugo Lobo para el disco; y Rico Rodriguez, considerado uno de los trombonistas más importantes de Jamaica, y que acá pone voz y trombón para una versión del irrompible "Wonderfull world". También pasarán autores de la talla de Charlie Parker ("Au Privave"), Chuck Mangione ("Feel so good"), Mile Davis ("Four") y Bob Marley ("Do you remember"). Entre los créditos locales se destaca la participación de “Maikel” de Kapanga en el tema que le da nombre a la trilogía, y que es de autoría de Lobo, y de Flavio Cianciarulo, que pone su bajo en dos temas ("Do Nothing", "Bristol & Miami").
Si bien se dice que la suma de figuras no hace un equipo, sino recuerden aquel Boca de Carlos Salvador Bilardo o el Atlanta de Oscar Martínez, en esta ocasión dichas figuras están acompañadas por una banda con una calidad musical que además de recordarlos, hace que se luzcan. Y esto es solo el principio.

miércoles, 24 de agosto de 2011

"Singularmente", de Pampa Yakuza

Fieles a su rito de un disco cada dos años ("Carnaval para tu desconsuelo" en 2003, "Orilla" en 2005, "Unicoysentido" en 2007, "Naturaleza revivir" en 2009), Pampa Yakuza acaba de editar "Singularmente". En este, la banda continúa ahondando en la variedad de ritmos de la que hicieron su estilo, con el rock y el reggae como línea principal, pero incorporando otros colores de la mano de carnavalitos, chacareras y candombe.
Ya los primeros acordes del disco ("Acertijos"), con el charango de Luciano Katz como apertura, es una muestra de la búsqueda constante de sonidos que caracteriza a la banda y de la heterogeneidad que le da la diversidad de voces. Incluso Katz, que ya había participado como compositor, en este se anima y se pone al frente unos minutos en "Alma en pena".
Dentro de esta variedad, y haciéndole honor a su pasado, Pampa incursiona en el ¿jazz?, ¿ska?, en "Mediotización", con su dura crítica a los medios ("mediatización, que idiotiza la razón. Llanura intelectual, stress express"), en la cumbia ("Que bien te va"), la chacarera ("Paisano del adoquín"), y el rock más cancionero, en la melancólica "Viejos conocidos".
Sin embargo, lo mejor aparecerá cuando el cantante, Hernán Saravia, se ponga introspectivo, y exorcice viejos (o no tanto) fantasmas en "Arlequines", unas de las gemas, no solo del disco sino de la historia de Pampa, que está musicalizada a la perfección, y que genera uno de los climas más intensos y oscuros del disco.
Con casi diez años de trayectoria, en este nuevo material, que cuenta con la producción de "Pepe" Céspedes y "Osky" Righi (Bersuit Vergarabat), Pampa Yakuza muestra una clara evolución en su sonido y se consolida como una de las bandas más importantes del under local.

miércoles, 10 de agosto de 2011

“Alvy, Nacho y Rubin interpretan a Los Campos Magnéticos. Volumen 2”

El título era premonitorio: "Alvy, Nacho y Rubin interpretan a Los Campos Magnéticos. Volumen I". Y para los que conocen la obra original, "69 love songs" (disco triple), era aún más.
El trío formado por Alvy (Alvy Singer), Nacho Rodríguez (Onda Vaga) y Sebastián Rubin (Rubin y los Subtitulados) editó este año el "Volumen 2", en el que reinterpreta 13 canciones de Stephin Merritt, lider de The Magnetic Fields, y autor intelectual de "69 love songs". Para este material, también cuentan con la aprobación de Merritt e incluyen temas de otras obras como "La Plegaria de la Monja" del álbum Distortion, con la hermosa voz de Eugenia Brusa de Les Mentettes.
Este nuevo disco, si bien ya no cuenta con el factor sorpresa del "Volumen 1", sigue manteniendo los puntos altos. Por un lado, la ironía que caracteriza la prosa de Merritt se conserva a pesar del traspaso de idioma, y se hace más cercanas gracias a la argentinización de algunos términos. Por el otro, la variada instrumentación (guitarras, violín, cello, mandolina, banjo, ukelele, acordeón y cajón peruano, entre otros) genera una diversidad de climas que aporta para refleja el espíritu de cada tema.
El orden de las canciones pareciera contar una historia (¿disco conceptual?. Es mucho quizás, pero...) de una pareja en crisis ("No supe ver que me mirás como un extraño. Que me mirás y no me ves"), y como pasan por todos los pasos posteriores a la separación: El desamor ("Ya no te quiero más), la necesidad de un cambio ("Necesito un corazón nuevo"), y, sobre todo, por los momentos de tristeza y autoflagelación psicológica de la soledad en "No creo más en el sol" ("porque brilla en los demás y nunca sobre mí"), "Con quien bailar" ("Mi vida no tiene sentido ya, solo estoy buscando alguien con quien bailar"), "Besando cosas" ("Yo sigo besando al espejo pensando en vos"), "Infinitamente tarde" ("Y se hace más tarde, y yo estoy tan solo, y caigo muy hondo y profundo en mi pozo"), y "Que gracioso" ("Todos saben donde estás, menos yo"). En el gospel "Besame con ganas", hace su primera aparición Brusa (¿es la nueva chica o la anterior?) cantándole al señor en alguna de sus formas, y volverá en la mencionada "La plegaria de la monja" en la que contará sus deseos ocultos ("Quisiera ser tu camarera, y andar con poca ropa por ahí"). El final será feliz, o al menos en así parece: "Si pudieras saber todo lo que te extrañé, seguro vendrás a dormir y ojalá que luego al despertar lo hagamos como conejitos todo el día sin parar" ("Hagamos como los conejos"). O por ahí nada de esto pasa, y solo son un puñado de canciones que hablan de amor, desamor y más. Habrá que escuchar.

viernes, 5 de agosto de 2011

"La calesita de Mamanis", de Las Manos de Filippi

Agrupación Mamanis es uno de los tantos proyectos alternativos de Las Manos de Filippi que, abocado a las cumbias alucinógenas, en 1996 editó su primer (y único) disco, "Reír por no llorar", en el que apareció el exitoso "Himno del cucumelo". En 2008, con la participación de varias bandas como Fauna, Kumbia Queers, Imperio Diablo y Aztecas Tupro, hubo una reedición olvidable que llamaron "Remix por no llorar".
"La calesita de Mamanis" es el nuevo disco de Las Manos en el que se fusiona el espíritu contestatario que los caracteriza, con un estilo más cercano a aquel proyecto alucinógeno, y que resulta en un combo de ritmos festivos y letras irónicas.
En este material, la banda liderada por Hernán "Cabra" de Vega reedita algunos de sus clásicos dispersos en sus diferentes proyectos y los revitaliza con un sonido actual. Así, pasan el grandioso "Jesús, el de la cruz", de "Las manos santas van a misa", "Borracho 14" de Che Chino ("Tango Argenchino", 2001), otro de sus proyectos, en esta oportunidad con la presencia del "Mono" y "Maikel" de Kapanga, y "El hincha pelotas", canción de autoría del Cabra, que se hizo conocida por medio de Los Tipitos.
Pero claro, también hay tiempo para nuevas situaciones y personajes como "Mountain Bike", con la participación de Jorge Serrano (y Brenda Asnicar en el video), corte del disco, "Un cagado en el bondi" que contará las diferencias de desgraciarse en la ciudad o en un pueblo, "El Patovica", que castigará al testigo que lo vio diciéndole a su perro salchicha "Venga con papá", y "La cumbia del peatón", en la que descargará toda su violencia contra la bocina (y algún palo para el Estado, como para no perder la costumbre).
Además, para no olvidar su lado más comprometido, el disco está acompañado del DVD "La tele no alcanza", en el que la banda muestra sus diferentes actividades sociales entre las que se encuentra el show de Plaza de Mayo en repudio al asesinato de Mariano Ferreyra, su participación en Honduras en el festival Voces contra el golpe, y sus colaboraciones con Zack de la Rocha, de Rage Agains The Machine, y Rene, de Calle 13.

viernes, 22 de julio de 2011

"Salmonalipsis Now", de Andrés Calamaro

Dentro de los festejos por los 10 años de la edición de "El Salmón", que arrancaron el año pasado con la edición virtual de un disco con 18 temas "ineditóxicos", y el regreso a las épocas de verborragia musical radiosalmónicas que se plasmó en la subida de covers varios a su blog, Andrés Calamaro acaba de editar "Salmonalipsis Now".
En este, el ex Rodríguez resume su quíntuple obra (103 temas), en un disco doble con 54 canciones, 49 que formaban parte de "El Salmón" y 5 nuevas. Aunque, en realidad, decirles nuevas no es del todo cierto, ya que una es el clásico Redondo "Superlógico", y "Feliz cumpleaños" ya había aparecido en el disco original, versión instrumental ("H.M.Q.D.E.P.") Entre estos temas, el más destacado, y que mantiene el espíritu de aquellos años, es "Música lenta", una oda a este tipo de música y sus efectos.
Por lo tanto, lo más interesante de esta nueva edición está en el revisionismo que, sobre todo para los que solo se quedaron con el primer "dedo", que se vendía por separado, o los que nunca se animaron a entrar en el mundo salmón, encontrarán viejas gemas que estaban en el resto de los discos como "La verdadera libertad" (que les sonará conocida), "Jugando al límite", "Aguas peligrosas" o la visceral "Un poco de diente por diente", sumadas a los ya grandes clásicos "El Salmón", "Días distintos", "Tuyo siempre" (en su hermosa versión original), "No se olvidar" y la oscura "Tu pavada", entre otras.
Como contraposición, los viejos salmoneros no encontrarán novedad alguna más que los temas mencionados ("Ringo y Alberto" y "Mi nariz" completan las 5), y una reversión olvidable del grandioso "All you need is pop".