martes, 31 de agosto de 2010

“La caravana mágica” de Cordera

“La caravana mágica” es el segundo disco de Gustavo Cordera como solista. En este, el Pelado vuelve al sonido bersuitero de los últimos años, y lo mezcla con la tranquilidad de “Cordera suelto”, sobre todo en las letras que siguen el sendero introspectivo, y su nueva existencia despojada y natural (se escribe hippie, se pronuncia jipi)

Con la cumbia como ritmo guía, Cordera le canta a la vejez, en realidad a la no-vejez, junto a Palito Ortega en “No es que sea viejo”, arma el “bailongo” en el corte “La bomba loca”, y regala su mejor autocrítica en “Asalto de cumbia” (“soy cantor de profesión y si no te das cuenta también soy un ladrón”)

Pero los puntos altos del disco aparecen cuando el Pelado se aleja de su lado fiestero, y vuelve al intimismo y la reflexión de su primera placa solista, como en “Estoy Real” (“Encontrarme un alma me puede curar, con lo que más quiero tendré que pagar, el dejarlo todo será bendición, perder lo que tengo, ganar corazón, no sé si estoy bien, estoy mal, estoy real”), homenajea a su amigo Hugo (el de “La Bolsa”) en “Huguito”, refleja su nueva etapa en “Se Cae” (“así aprendí una cosa que el tiempo me enseñó, que todo lo que se tiene no tiene ningún valor, se cae el capitalismo, no supo lo que es amor, para amar hay que saber lo que el otro necesitó”), o los cambios y transformaciones que llevaron a esta nueva etapa (“yo sé que puede parecerse a una traición pero así de solitario es el camino del alma”) en “La Retirada”, una de las grandes canciones del disco.

Con la producción de El Chávez, ex baterista de Árbol, “La caravana mágica” no mantiene el muy buen nivel del disco debut pero muestra algunos momentos interesantes que, al menos, vale la pena escuchar.

martes, 3 de agosto de 2010

Kick Ass

“¿Por qué nadie a tratado de ser un superhéroe?”. Con esa pregunta arranca Kick Ass, la película basada en el cómic homónimo escrito por Mark Millar y dibujado por John Romita Jr.

En la misma se cuenta la historia de Dave Lizewski (Aaron Johnson), un joven que al llegar a dicha conclusión decide convertirse en uno. Pero en esta historia no hay araña radioactiva que lo pique, ni millones que lo abalen, y, sobre todo, no hay superpoderes.

Dave decide convertirse en Kick Ass debido al reiterado robo, semana a semana, que sufre por los mismos dos tipos. Incluso son estos dos tipos, al darle una violenta paliza en su primera salida como “superhéroe”, los que terminan por generarle su único “poder”: insensibilidad física que se resume en una gran resistencia a los golpes.

En su segunda aparición, es filmado y subido a Youtube peleándose contra cuatro para defender a un hombre, y se convierte rápidamente en un fenómeno. Debido a esto, Dave decide armar una página para que la gente le pida ayuda.

De ahí en adelante arranca una nueva historia que lo llevará a conocer a otros como él (la dupla formada por Hit Girl (Chloe Moretz) y su padre Big Daddy (Nicolas Cage), y al cebo Red Mist (Christopher Mintz-Plasse)), a convertirse en el amigo gay de su amor platónico y en el principal enemigo de Frank D'Amico (Mark Strong), el jefe de la mafia local.

Kick Ass junta buenos gags con excelentes escenas de peleas, tiros y sangre, llegando por momentos a niveles tarantinescos, todo esto sostenido por una atractiva historia, lo que genera una película más que interesante y, sobre todo, entretenida.

Trailer:

jueves, 29 de julio de 2010

"Espejos" de Ciro y Los Persas


“Espejos” es el disco debut de Ciro como solista tras la separación de Los Piojos. Para el mismo, el cantante armó una nueva banda, Los Persas, solo con una cara conocida, el tecladista “Chucky” de Ipola. La completan Juan Gigena Abalos y Juanjo Gaspari en guitarras, Broder Bastos en bajo y Lulo Isod en batería.

En “Espejos”, Ciro vuelve a incursionar en diferentes estilos, con el rock como alma mater, como supo hacer en Los Piojos, y logra un sonido con grandes reminiscencias a la música de la banda de El Palomar con el condimento de su voz característica.

El disco abre con “Antes y después”, corte del mismo, y en el que deja en claro, desde el título, que Los Piojos quedaron en el pasado (“hoy todo vuelve a empezar y será lo que ya fue”), idea que aparece en varios temas. Sin embargo, el sonido piojoso se hace presente a lo largo de todo el disco: desde el rock crudo de la primera época (“Servidor”, “Rockabilly para siempre”, “Blues del gato sarnoso”) hasta el rock mixtura, o rock and ross, (“Malambo para Luca”, “Chucu-chu”, “Espejos”) con el que explotaron.

Por otro lado, Ciro demuestra estar en un gran momento compositivo, contando historias de amores perdidos en “Insisto”, una de las grandes canciones del disco, (“Nunca me perdonaré no haber hecho más, no sé, el tiempo todo destruye todo, lo sé”), en su reggae contestatario “Paso a paso” (“Sobra el alimento pero falta educación”) pero sobre todo en “Vas a bailar”, donde, basada en la idea “Baila como si nadie te estuviera viendo”, Ciro expone toda su experiencia con guiño a esta nueva etapa (“No estás aquí para pasar sin que te vean, ¡qué carajo! Si ser lo mismo es virtud, vos sabés bien que también es quietud, si anda rondando la felicidad no tengas tanto temor de cambiar.”)

Además, “Espejos” cuenta con varios invitados a la altura de la circunstancia, entre ellos el ex Piojos “Micky” Rodríguez en “Paso a paso”, Diego Arnedo con el bombo legüero en “Malambo para Luca” y “Dani” Buira con La Chilinga.

Las separaciones suelen traer momentos de crisis, como dijo el gran Homero “Oportuncrisis”, y de eso se puede generar algo o dejarse morir (metafórico, claro). Sin dudas, Ciro supo aprovechar ese momento y lo volcó en un disco impecable. "Soy el mejor gato sarnoso que está de vuelta en su hogar", canta en el “Blues del gato sarnoso”. Habrá que acostumbrarse.

martes, 15 de junio de 2010

Calamaro presentó "On the rock"

Pasadas la 20:30 del lunes, las luces del Luna se apagaron para darle paso al último de los tres shows que Calamaro brindó para presentar su nuevo disco “On the rock”. El corte del mismo, “Los divinos” fue el punta pie inicial seguido por la Stone “"Jumpin' Jack Flash" y una versión rockera de “El Salmón”, cada vez más cercana a la grabada por El Indio.
De esta última placa, solo 5 canciones formaron parte del show. Además del corte, pasaron “Todos se van”, “El pasodoble de los amigos ausentes”, “El Perro” y la ranchera “Te solté la rienda”.
El resto del show, El Salmón se dedicó a hacer una muy buena revisión de su discografía, con varios cambios a la lista de los recitales de los últimos años en Capital, para sorpresa de los miles de seguidores que coparon el Luna. Así pasaron “Mi rock perdido”, en un gran recuerdo Rodríguez, “Nunca es igual” enganchada con “Get up, Stand up” de Marley, la hermosa “Comida china”, con explicación lisérgica incluida y, la gema de la noche, “Ni hablar” de “Nadie sale vivo de aquí”. Además, demostró porque su nombre quedó tan relacionado con “El Salmón” incluyendo 6 temas de ese disco (“El Salmón”, “Revolución turra”, “Tuyo siempre”, “Para seguir”, “All you need is pop” y “Output input”).
Un Calamaro bastante locuaz, se tomó su tiempo para recordar al bandoneonísta Rubén Juárez, brindar a la salud de Gustavo Cerati, defender a la tauromaquia y homenajear, con imágenes de fondo, “a los amigos que se fueron primero” en “Los Chicos”.
Con una banda potente y experimentada, formada por Diego García y Julián Kanevsky en guitarras, Candy Caramelo en bajo, Tito Dávila en teclados y José "El Niño" Bruno en batería, Calamaro mostró su lado más rockero y dejó claro que el nombre de su último disco le sienta muy bien.

Foto de Diego Paruelo

martes, 8 de junio de 2010

Calamaro on the rock

El nuevo disco de Andrés Calamaro es una buena muestra de la versatilidad artística del Salmón y de su eterna incursión en todo tipo de ritmos y estilos, con la colaboración de grandes referentes de cada uno.
La gira con Diego “El Cigala” y su flamenco queda plasmado en “Los Barcos”, tema que abre el disco, con la guitarra característica del “Niño Josele” y una hermosa letra (“Escapemos entonces, y vivamos sin horarios”). “Té extraño” es un bello bolero coronado con la participación del rapero español “El Langui”. Para la ranchera clásica de José Alfredo Jiménez “Te solté la rienda”, Calamaro se da el lujo de invitar al gran Enrique Bunbury. En “Tres marías” vuelve a la cumbia con la participación de Vicentico, y se les suma Pablo Lescano para un remix del mismo tema. El Calamaro clásico aparece en “Todos se van”, tema que podría formar parte de “Honestidad Brutal” junto a “Me envenenaste” y “Los Divinos”, el corte, con el nuevo fetiche coral Pereza (grabaron con Fito en “No sé si es Baires o Madrid” y con Sabina en “Vinagres y rosas”). El de “El Salmón” asoma en “Insoportablemente cruel” junto a Calle 13 y las rockeras “Gomontonera” y “Flor de Samurai”. E incluso, el verborrágico de su época de ostracismo deepcamboyano vuelve para rescatar (y reversionar) “El pasodoble de los amigos ausentes” y “El Perro”.
Del segundo disco solo se puede rescatar el tema nuevo “Perdoname”, que debería haber formado parte del primero, pudiendo evitar algunas reversiones innecesarias, pero en definitiva “On the rock” es un buen testimonio del excelente presente de Calamaro y, sobre todo, uno de los discos más interesantes del ámbito nacional en lo que va del año.

Video "Los Divinos":

miércoles, 19 de mayo de 2010

Los Sustitutos

The Surrogates (“Identidad sustituta” o “Los sustitutos” en español) es una de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos tiempos. La misma está basada en el comic editado en 2005 con guión de Robert Venditti y dibujado por Brett Weldele.
La idea principal de la historia es el punto fuerte de la película. Esta transcurre en 2017, cuando los humanos han cedido sus vidas para vivirlas a través de un control remoto que les permite manejar desde su sillón al robot que los sustituye en las aburridas tareas del mundo real y los mantiene alejados de los peligros y la inseguridad.
Pero de repente, esta tranquilidad desaparece a raíz de que, en un atentado al creador de los sustitutos, utilizan un arma que destruye al robot y también a su dueño. Los principales sospechosos son un grupo de humanos, encabezados por El Profeta, que se niegan a vivir con los sustitutos, y que se recluyen en zonas libres de estos. Una especie de auto apartheid.
De esta manera, The Surrogates funciona como una muy buena crítica social relacionada con los efectos de los avances tecnológicos y los problemas de la sociedad actual, como la utilización del miedo como herramienta de control o la hipercomunicación (e hipertecnologización) que lleva a la soledad y el individualismo.

Para bajar el comic

lunes, 17 de mayo de 2010

El camino largo de la despedida

No Te Va Gustar volvió al Estadio Cubierto Malvinas Argentinas para despedir su último disco “El camino más largo” (2008), y brindó un show impecable repleto de los (ya) clásicos de la banda liderada por Emiliano Brancciari.
Con un triplete de la última placa (“El camino más largo” / “Niño” / “Como si estuviera”), NTVG abrió el show del viernes que se extendió por un poco más de dos horas ante un Malvinas colmado. Lo siguieron “En la cara” y “La única voz”, una de las gemas más festejadas de la noche, que dio paso al único estreno, “Tu defecto es el mío”, que formará parte del disco que entraran a grabar próximamente.
La lista compuesta por 29 temas recorrió buena parte de la discografía y sirvió como una interesante muestra de la versatilidad musical de la banda que pasó de tocar una versión potente de la rockera “No llegas a mí”, con Emiliano Brancciari en guitarra y voz, Guzmán Silveira en bajo, Diego Bartaburu en Batería y Pablo Coniberti en guitarra, a que se le acople el resto (Gonzalo Castex en percusión, Marcel Curuchet en teclados y el trío de vientos Martín Gil, Denis Ramos, y Mauricio Ortíz) para el hermoso candombe “Clara” y el reggae “Verte reír”.
Pero los puntos altos de la noche fueron “Dejame Bailar”, la coreada (y casi cantada completamente por el público) “No hay dolor”, la sorpresiva “Solo de día” y el cierre clásico con “Fuera de control” y “Te voy a llevar” con fragmentos ricoteros de “Todo un palo”.
Con un sonido imponente, salvo por el bajo volumen de los vientos en algunos momentos, y un juego de luces acorde, NTVG dio uno de sus mejores shows. Una gran despedida, y, sobre todo, un buen augurio para el disco prometido.